// Solo ante el peligro » Blog Archive » La elección del banco
 

La elección del banco

Primeros pasos Add comments

Son muchos temas diferentes los que tengo que hacer cuadrar a la vez estos días. Y son muchos temas sobre los que aparecen las disyuntivas y se plantean las dudas. Así que hoy voy a tratar uno de los temas que prácticamente están zanjados: la elección de un banco para mi empresa.

Esta decisión puede ser muy diferente dependiendo del tipo de empresa que queramos poner en marcha. Una start-up probablemente tenga un número de operaciones bancarias reducido, mientras que una empresa comercial tendrá muchos más movimientos, y en este caso las comisiones que apliquen los bancos a estos movimientos toman mayor relevancia.

Son muchos los factores que influyen en la toma de decisión. Estos son algunos de los más importantes:

  • Comisiones y tarifas: Debemos tener siempre controlado este tema para no llevarnos disgustos inesperados. Las comisiones pueden cambiar bastante de una entidad a otra. Así que es necesario que nos tomemos la molestia de dar un repaso a los listados de tarifas en las webs de los bancos y preguntar en las oficinas en caso de que nos queden dudas. Las comisiones más importantes suelen ser: mantenimiento de cuenta, domiciliaciones, transferencias e ingresos.
  • Número de oficinas: A veces es relevante, a veces no. En mi caso, estoy creando una tienda especializada que contará con una tienda física y una tienda online. En la tienda online ofreceré realizar los pagos mediante ingreso en cuenta. Así pues, más me vale estar en un banco con muchas oficinas para poder ofrecer esta modalidad de pago a mis clientes.
  • Oficina online: Este apartado me parece fundamental a día de hoy. Poder hacer las consultas que necesitemos, enviar transferencias, etc sin movernos del ordenador nos ahorrará mucho tiempo. Personalmente descartaría cualquier banco que no ofrezca este servicio de forma gratuita.
  • Trato personal: Es un factor más secundario si no tenemos que acudir a las oficinas de nuestra entidad para hacer gestiones. Pero si no existe un mínimo de respeto y atención en el trato, también os recomiendo descartar ese banco.

Hay bancos y cajas de ahorro para parar un tren, así que si no encontraís lo que buscáis a la primera, no os preocupéis: seguid buscando. Sólo es cuestión de navegar por las distintas webs y visitar diferentes oficinas preguntando por las cuentas que tienen para empresas para encontrar algo que se adapte a vuestras necesidades.

Otra opción que no hay que descartar es abrir dos cuentas corrientes en entidades distintas. Si podemos gestionarlas online, no suponen mucho jaleo y podemos aprovechar cada cuenta para hacer las operaciones que nos salgan más baratas.

En mi caso particular -os recuerdo, una tienda especializada- necesito una entidad con muchas oficinas, donde se puedan hacer ingresos en ventanilla sin comisión, que me ofrezca TPV y TPV virtual y que me permita enviar transferencias bancarias al extranjero a bajo coste. Tras valorar diferentes opciones, es muy difícil encontrar una sola entidad que ofrezca todo esto. Por tanto, voy a abrir una cuenta en La Caixa y otra en OpenBank.

La Caixa ofrece la ServiCuenta Comercio. Cuesta 8 € al mes, pero a cambio ofrece el mantenimiento de hasta 2 TPV y la posibilidad de recibir 20 domiciliaciones. La Caixa tiene muchísimas oficinas por toda España y permite hacer ingresos sin comisión. Por su parte, en OpenBank prácticamente no tengo oficinas, pero no tiene ningún tipo de cuota de mantenimiento y me permite enviar transferencias a la UE gratis y a bajo coste al resto del mundo.

3 Responses to “La elección del banco”

  1. Héctor Says:

    Hola Antonio.

    Buen análisis. Pero poniéndome en la posición de un potencial cliente me surge alguna duda:

    Sobre el pago online, ¿no sería bueno plantearse, aunque sea dentro de un plazo medio, algún tipo de plataforma genérica para el pago con tarjeta? No sé si con “TPV virtual” se refiere a esto.

    Lo digo porque yo, como cliente, no me atrevo a hacer una transferencia sin garantías. Pero sí usaría Paypal (tendría un seguro de hasta 1000€) o haría pagos con tarjeta.

    Porque hay dos miedos de seguridad a la hora de hacer una compra online:

    1.- El miedo a que mi información bancaria caiga en malas manos
    2.- El miedo a que el vendedor me engañe y no me dé el producto tras la compra.
    3.- Problemas de logística: qué ocurre si lo que compro se rompe antes de llegar a mí.

    (1) se mitiga bien por transferencia o bien por sistemas que usen cifrado y estén certificados por terceros, mejor si usan mi idioma.
    (2) se mitiga por tener una buena marca (¡qué importante es el branding!) o por ofrecer garantías de devolución del pago.
    (3) Es casi incontrolable.

    Paypal ofrece (1) y (2). No sé si los TPV pueden decir lo mismo…

    Ah, bueno, y que no se me olvide: mucha suerte y muchas ganas.

  2. Antonio Says:

    Hola Héctor,

    Sí, obviamente tienes toda la razón. ¡Lo único que aún no he tenido ocasión de explicar como plantearé el tema del comercio electrónico!

    Te adelanto un poco de información, aunque este tema se merece un post para tratarlo más en detalle.

    Tus propuestas están bien encaminadas.

    La tienda online necesitará un certificado de seguridad SSL y una pasarela de pagos (también llamada TPV virtual) en una entidad bancaria reconocida.

    En cuanto al segundo punto, efectivamente la clave está en la marca, pero cuando aún no está posicionada, algo se puede hacer. En mi caso: en la web de la tienda también estará anunciada nuestra primera tienda física. Saber que existe un lugar con dirección y código postal, puede dar algo de confianza, frente a comprar a un “ente virtual”. Obviamente será vital dar el mejor y más rápido servicio posible a todos los clientes para que puedan repetir la compra con más tranquilidad esta vez, y si hay suerte, que se le puedan comentar a algún conocido que la tienda online de mi empresa es segura. Al principio puede ser complicado, pero es algo contra lo que tengo que enfrentarme, y si consigo posicionar la tienda online, la empresa puede tener ahí una gran fuente de beneficios.
    El cuanto al último punto -transporte-, repito un poco lo mismo, es cuestión de ofrecer garantías, respaldarlas, y que la gente pueda comprobar que es seguro. También se puede trabajar en la línea de los embalajes. Si habéis comprado alguna vez por Internet lo habréis comprobado: a veces te lo mandan el producto tan embalado y protegido que te dan gran confianza en que no habrá problemas durante el envío en futuros pedidos.

    Lo siento por enrollarme un poco más de la cuenta, ¡pero es algo que me parece muy importante e interesante!

    Y por último, gracias por tu comentario :)

  3. Héctor Says:

    Nada, nada, ¡a por todas!

Leave a Reply